PRINCIPIOS QUE RIGEN LA
ETIQUETA EN LA EMPRESA
Muchos
son los comportamientos que se asumen en las diferentes culturas, sin embargo
no todas buscan el bien común y el aprender a estar en comunidad.
Esto
es precisamente lo que busca la etiqueta, y entre ellos podemos mencionar
algunos principios que la rigen y que se consideran a continuación, como
verdaderas herramientas al aprender a relacionarnos efectivamente con las demás
personas. Entre estos se encuentran los siguientes:
ORGANIZACIÓN:
Demostrar que se es una persona organizada, muy seguramente beneficiará su
quehacer diario y le permitirá entregar cumplidamente las labores que se le
hayan asignado.
Muchas
personas piensan que el dejar para después las labores encomendadas y cumplir
en la fecha estipulada ya es muestra de una persona organizada. Sin embargo no
es así, si usted inicia inmediatamente la gestión, podrá darse cuenta en el
transcurso del camino de errores que se pueden evitar y entregar un trabajo
pulcro, oportuno y que corresponda a las exigencias del mismo. No será el mismo
resultado si todo lo deja para última hora.
Una
persona que es organizada también demuestra que lo es en su lugar de trabajo,
mantiene todas sus cosas en orden, que denote limpieza e higiene.
Una
persona organizada ofrece un excelente servicio al cliente y entrega lo
acordado en el tiempo establecido.
PACIENCIA:
Este principio tan fundamental trae consigo algunas dificultades si no se le
sabe manejar adecuadamente. Comportarse impulsivamente en algunas ocasiones, en
vez de guardar la paciencia necesaria, emite una imagen incorrecta de usted y
de su departamento ya que como jefe o subalterno, lo que se espera de usted es
que tenga más mesura y compostura y no precisamente dejarse llevar por las
circunstancias.
Las
cosas llegan cuando tienen que llegar, y la paciencia es una de las virtudes
que por esa razón debe manejar cualquier ejecutivo más aun en el trato con los
diferentes clientes de su empresa.
PRUDENCIA: Llamada también la madre de todas las virtudes, es la más importante
de todos
los principios que rigen tanto la etiqueta como el protocolo.
Y
esta es muy fácil de aplicar, en el comportamiento que usted asume en todos los
roles que desempeña durante el día, en sus actitudes no verbales, en su
comunicación, y siempre tener en cuenta que dependiendo en qué circunstancias
la aplique, se convertirá en una persona más confiable para la empresa y para
los otros.
Este
atento delante de quien habla, delante de quien manifiesta una opinión, en qué
circunstancias la emite y piense antes de hablar de que manera afecta a las
personas que le rodean su comentario. Mantenga una actitud conciliadora y una
comunicación asertiva en todo momento.
BUEN
GUSTO: Como dice el refrán: “Entre gusto y gusto no hay disgusto”, sin embargo,
aunado al principio de la prudencia, se encuentra este principio que denota
cultura, tacto para decir las cosas, gusto por elegir las cosas para el lugar y
el momento adecuado.
Evite
caer en la ridiculez asumiendo actitudes modernas que no se le ven bien, y acepte
que este principio puede ser evaluable en su forma de vestir, en su forma de
sentarse, en su forma de comunicarse. Refínese y simplifique, entre más
sencilla(o) sea usted, mejor imagen emitirá.
PUNTUALIDAD:
Aunque es importante para medir el compromiso del trabajador con la empresa, en
realización de negocios y todo tipo de eventos personales y profesionales, este
aspecto es totalmente cultural.
No
se desespere si llegan tarde a una cita en Colombia, porque son comunes los
retardos así sean involuntarios. Sin embargo, la puntualidad que usted tena en
cualquier evento, denotara su compromiso y su imagen y la de su empresa estará
respaldada por este principio tan fundamental.
RESPETO:
Un principio elemental, que denota consideración por cualquier persona sin
distingo de credo, raza, religión, edad, sexo. Recuerde que el respeto se gana,
y viene definido por el respeto que usted así mismo entregue a los demás en su
comportamiento, en lo asertivo que sea al comunicarse, en lo humilde y sencillo
que puede ser al tomar decisiones.
HUMILDAD:
Con frecuencia, la humildad es confundida equívocamente con pobreza. Y no es
precisamente a lo que se refiere este principio de la etiqueta precisamente, ya
que se refiere a la actitud que asume cualquier trabajador en caso de cometer
un error, y acepta su error y expresa su voluntad de corregirlo.
Con
frecuencia se cometen errores al interior de la empresa, que obstaculiza el
desempeño de los funcionarios. Irónicamente, no se piensa en un gana-gana sino
en quien tiene la razón, y trabajadores hacen alarde de tener la razón y no
corrigen su error, por no sentirse menos que los demás compañeros y
subalternos.
SENCILLEZ:
Una palabra muy corta pero que denota tantas cosas que emiten de inmediato una
imagen negativa o positiva de usted. En el ámbito empresarial, es común
encontrarse con el enemigo de la sencillez llamado soberbia. Este defecto se
encuentra con mucha más regularidad de la que usted piensa y afecta
negativamente su imagen.
Por
lo tanto sea sencillo al hablar, no busque palabras rebuscadas tratando de
aparentar una educación y una cultura que no posee. Sea sencillo al vestir, no
ostente las últimas modas creyendo que todo lo que se coloque le queda bien
solo por el afán de aparentar una imagen que no tiene.
Sea
sencillo en su trato, no crea que por más títulos que usted posee tiene derecho
a pasar por encima de los derechos de los demás y a irrespetarlos.
HUMANISMO:
En los tiempos tan agitados que se viven actualmente, no se puede dejar de lado
la relación entre los seres humanos. Se entiende esta relación en que no es
necesario comprometerse en la resolución de problemas que usted mismo tiene,
pero sea humano y póngase en el lugar del otro, no se del todo indiferente,
trate de entender lo que le sucede, como esto puede afectar su imagen y la de
la empresa y ayude a su compañero o subalterno a salir adelante. A veces con
solo unas palabras de aliento es suficiente para motivar a las personas y no
dejarlas decaer.
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